La memoria es para todos

SANTIAGO

VOX POPULI | O |

30 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA NOTICIA del homenaje a los concejales republicanos de Boimorto fusilados en 1936 me ha sacado los colores de la ignorancia. Boimorto suena a pequeño concello de la Galicia más rural y despoblada, esa que sólo sale en los periódicos por los accidentes de tráfico y los sucesos, pero que esconde, y nunca mejor dicho, una historia que estremece. Si algo ha demostrado el recordatorio de que parte de su corporación fue fusilada por el simple hecho de ser republicana es que en Galicia hay muchos acontecimientos de pequeños concellos que encierran dramas inmensos. La historia no oficial cuenta que en algún lugar de Bertamiráns puede existir una fosa común con los cuerpos de quienes hace casi setenta años fueron convocados frente al consistorio y nunca regresaron a sus casas. En pleno debate sobre la recuperación de la memoria histórica emerge el drama de Boimorto, agravado con el silencio de quienes perdieron a sus familiares. Una rosa en el lugar en el que encontraron la muerte puede entenderse como el primer acto de homenaje, pero en realidad la primera prueba del respeto que las víctimas se merecen es la unanimidad del recuerdo de sus sucesores.