Seis focos fueron detectados y sofocados a altas horas de la madrugada Los más graves se produjeron en Negreira y A Baña, con 55 hectáreas calcinadas
23 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Nada menos que diecinueve incendios en los dos últimos días, la peor oleada de todo el verano. Santiago, Ames, Teo y Brión concentraron la mitad de los focos y seis de ellos empezaron y se extinguieron en plena madrugada del martes. Pero seguían aún activos a última hora de la tarde de ayer, aunque oficialmente controlados, los de Romarís-Agrón (Negreira) y Montouto (Teo), este último justo en el límite geográfico con Santiago. El más grave por su incidencia ha sido el de Romarís-Agrón, en Negreira, ya que arrasó 30 hectáreas. Empezó a primeras horas de la tarde del lunes y en su extinción se desplegaron dos hidroaviones, siete cuadrillas, cinco motobombas, una pala, un helicóptero y numerosos vecinos de la zona. Según el alcalde negreirés, José Blanco Pazos, «lumes hóuboos todo o verán nesta zona pero afortunadamente aínda se van controlando». El alcalde está sorprendido de tanta proliferación como, por ejemplo, uno que empezó en el monte Sas y que, tras su extinción, prendió de nuevo aunque con escasa entidad. «Non sei que pasa para que sucedan estas cousas tan a miúdo», dice. El segundo en importancia por el volumen de extensión arrasada, 25 hectáreas, se produjo en los montes bañeses de Ordoeste, aunque en este concello también hubo otro incendio en Fiopáns, aunque fue controlado muy rápidamente y no llegó a la hectárea calcinada. Otro de los concellos más afectados por el número de incendios este verano ha sido el de Teo. Para controlar el que ayer se produjo en los montes de Montouto, cercano a dos urbanizaciones de chalés, fue preciso poner en marcha un dispositivo importante de medios, con un hidroavión, dos helicópteros y varias cuadrillas. A las 20.00 horas de ayer estaba ya controlado, pero durante la mayor parte del día la humareda era visible incluso desde diferentes puntos de la ciudad compostelana. Fuentes de la policía local teense también alertaron sobre un incendio en la zona de A Póboa, cercana a la urbanización de San Sadurniño. En este caso llamó la atención porque se trataba de un foco ya extinguido y que, sospechosa y sorpresivamente, revivió pocas horas más tarde. Fue una auténtica jornada negra para los montes de buena parte de la comarca y de Santiago, donde se produjeron dos conatos de escasa importancia en Conxo y Figueiras, ambos iniciados y extinguidos en plena madrugada.