CRÓNICAS URBANAS
23 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.CRITICAR a las instituciones municipales es gratis y la mayoría de las veces justificado. Esta ciudad, sus ciudadanos e incluso los medios de comunicación que hacemos su crónica diaria somos rabudos por genética, pero lo cierto es que desde hace tiempo renovamos periódicamente nuestra confianza al mismo gobierno. Un ejecutivo que tiene algunas deficiencias, pero que hizo del talante su bandera mucho antes que el presidente Zapatero. La mediación del Concello para desactivar la huelga de los trabajadores de la limpieza ha sido clave, y hay que aplaudirla, pero tiene trampa. El Ayuntamiento ha entregado la gestión de numerosos servicios a empresas privadas que tienen como lícito y último objetivo ganar dinero. No falta mucho tiempo para que otro colectivo (parques y jardines, Multiusos de Sar, la ORA...) plantee otra situación similar. Y el alcalde ya no podrá lavarse las manos.