MI SEMANA | O |
08 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.¿CUÁNTOS DE ustedes han reparado en la visita de Paul Rusesabagina a Compostela? No sé si les abriría un poco los ojos algo que nos dijo: «Antes, cuando veía a una persona, pensaba que tenía valores y que era capaz de respetarlos; hoy, veo al ser humano como un tiburón». Duro, ¿verdad? Tal vez, el haber visto a 900.000 compatriotas masacrados le permite decir eso y mucho más. Claro que, alguién apuntará, eran tutsis y se refiere a Ruanda. Sería demagógico comparar cuantitativamente, y menos cualitativamente, las tragedias (lo de Londres, ¡qué aberración!), pero me hace pensar que el horror, o el error, siempre está en el ser humano. Ese ser presuntamente civilizado, que es capaz de asesinar porque sí, incluso algunos dicen que por ideales, políticos o religiosos. Einstein dijo que el mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad. ¿En nombre de qué? ¿O de quién? ¿Por qué alguien puede seguir los dictados de un iluminado, religioso o político, y perpetrar tales aberraciones? ¿Por qué el ser humano sigue a la masa, y no se plantea nada más, por ejemplo, ser uno mismo? Londres, Ruanda. Tutsis, londinenses. ¿Progresamos? ¿Evolucionamos? ¿Somos humanos? ¿Y civilizados?