SALGUEIRIÑOS
01 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LOS DATOS de la vivienda nueva en Santiago no son malos, porque podrían seguir la triste senda de carestía de otras ciudades españolas. En ese contexto son buenos y alentadores. Lo que pasa es que llevábamos una tónica de descenso paulatino de precios que daba pábulo a sueños luminosos en relación al mercado inmobiliario de Santiago. Hay que señalar que en la primera parte del 2004 el crecimiento de los precios se situaba en un 2% que pasó, en un abrir y cerrar de ojos, a un 5% en el mismo año. Como si un temblor (Xacobeo dixit) tipo Sarria sacudiese el panorama inmobiliario de la ciudad. Y las réplicas aún continúan. Pero todo volverá a la senda de la normalidad, opinan los gobernantes santiagueses. Sólo que lo afirman con las debidas reservas. Como en los movimientos naturales, nunca se está seguro de lo que va a pasar, aunque los signos (polígonos en marcha) infundan optimismo.