SIN INTENCIÓN | O |
23 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA ESTADÍSTICA demográfica del año 2004 vuelve a situar a Galicia a la cola del Estado, lugar habitual hace años. Mientras otras comunidades crecen y registran la natalidad más elevada desde hace más de una década, por estos pagos se mantiene una situación regresiva y claramente negativa. Muchas causas explican esta situación. Ayer mismo el sindicato de la enseñanza Steg apuntaba en la ciudad algunas posibilidades de mejorar: presentó los resultados de una campaña realizada este curso, en la que reclamó más prestaciones para madres y familias cuando se produce un parto. También sería bueno implicar a la emigración, tan de moda estos días, en el asunto. Y en dos direcciones: atraer a emigrantes, y a hijos de emigrantes, para que vengan a radicarse y crear riqueza y, sobre todo, evitar por todos los medios que continúe el éxodo de la juventud, que se va a buscar fuera las oportunidades que se les niegan en su tierra. Las decenas de miles de jóvenes que se han visto forzados/as a irse los últimos lustros a otras comunidades ibéricas o del exterior son el peor argumento posible en favor de la natalidad. Pocas cosas (si es que hay alguna) son más urgentes que cambiar esa triste tendencia.