CRÓNICAS URBANAS
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HACE TIEMPO que se sabe que el sistema universitario español pierde alumnos, pero resulta hiriente comprobar una vez más que las tres universidades gallegas abanderan junto a las de Cantabria y León esta vergonzosa estadística. Algunos, haciendo de la necesidad virtud, ya piensan en el futuro y creen que pronto se mejorará la formación al haber menos estudiantes. El razonamiento es lógico y deseable, pero no excluye que alguien se haga responsable de la sangría demográfica que padecemos; del desastroso mapa de titulaciones diseñado que provoca que cada año emigren cientos de chicos y chicas a otras capitales; de la débil situación financiera en la que quedan los campus de Galicia; o del hecho real y cuantificado de que los centros privados acaparen cada curso a más estudiantes. Y lo peor de todo es que, si los propios jóvenes en peligro de extinción no lo remedian, esto va a máis .