PINCELADA
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA CASA de Acollida de Santiago tuvo este trimestre menos mujeres refugiadas y menos niños protegidos que otros años. La noticia debe recibirse, de cualquier forma, con cautela, ya que la violencia de género está muy lejos de dejar de existir. El hecho de que las mujeres que han sufrido situaciones de maltrato inicien antes una nueva vida debe ser aplaudido y asumido como un éxito, pero no como una victoria total. Aún queda mucho por hacer. Se me ocurre que quizás sea el momento de replantearse algunas cuestiones y, por ejemplo, incrementar adecuadamente las partidas económicas destinadas a los servicios sociales y a educación. Por que sólo con la reeducación de los maltratadores y, sobre todo, con la dedicación y tratamiento de los hijos e hijas de los maltratadores estaremos trabajando realmente en la lucha contra la violencia de género.