Las orejas al lobo

| MARGA MOSTEIRO |

SANTIAGO

DA LA sensación de que los hosteleros están empezando a verle las orejas al lobo. Hasta no hace mucho, el Ayuntamiento se limitaba a lanzar amenazas de cierre que después quedaban en nada. Pero, desde hace unos meses, algo parece estar cambiando. Ahora no sólo se dictan órdenes de cierre cautelar, sino que además se ejecutan; ahora también se abren expedientes para revocar licencias de apertura a aquellos propietarios de locales que se saltan a la torera las condiciones de su permiso de apertura. No se sabe hasta cuándo se mantendrá esta actitud, pero, por ahora, sólo cabe aplaudir a los responsables de estas medidas y animarles para que no decaigan en esa actitud y para que, sobre todo, hagan cumplir la ley hasta las últimas consecuencias. Sólo así los afectados no tendrán que recurrir a los tribunales para que estos les reconozcan las molestias sufridas durante años.