Los dueños eluden terminar el edificio de la avenida de Lugo

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

El Concello derribará la parte de la estructura que incumple las normas La Xunta de Goberno concedió en diciembre del 2003 licencia para construir 16 viviendas, locales comerciales, trasteros y garajes

15 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?os propietarios de la edificación abandonada en la avenida de Lugo no han acometido el derribo de la parte de la construcción que incumple la ordenanza urbanística de Santiago, después de quince meses desde que el Ayuntamiento concediera licencia para el derribo y para la construcción de dieciséis viviendas, locales comerciales y garajes. Por ello, el Gobierno local actuará de oficio y derribará la parte ilegal de la edificación para después cobrarle el coste a los propietarios. El Concello, según explicó el concejal de Urbanismo, Luis Toxo, intentó en varias ocasiones ponerse contacto con los propietarios para que terminen la edificación y derriben lo ilegal, pero no han dado señales de darse por enterados. El concejal apuntó que los dueños «sí aparecieron cuando se concedió licencia para terminar el inmueble y volvieron a dar señales de vida seis meses después para pedir una prórroga» para ejecutar esta licencia. La ampliación fue concedida por otros seis meses, pero las obras tampoco comenzaron en este segundo plazo. Ahora, tres meses después de finalizada la prórroga, el Concello ha decidido actuar por su cuenta y derribará de oficio la tercera planta y el bajo cubierta de la edificación, y cobrará el coste del derribo a los dos hermanos propietarios del inmueble. En dicho solar, los propietarios incumplen las normas urbanística al superar el volumen de edificabilidad. Los dueños habían presentado un recurso para solicitar que se les aplicase el Plan Xeral del 89, que les otorgaba mayor volumen. Sin embargo, según explicó Toxo, perdieron el recurso por lo que tienen que «ajustarse a lo que les dice el Concello». Puestos en contacto con uno de los propietarios, declinó hacer una valoración sobre la situación del inmueble y su pugna con el Ayuntamiento.