?l escaso desarrollo del sector privado en Santiago (en comparación con otras áreas de Galicia) hay que sumar otro problema que está afectando a las empresas más dinámicas del municipio: la falta de suelo empresarial. La saturación del Tambre supone una traba importante al crecimiento y desarrollo de las empresas. Urovesa y Castrosúa fueron las primeras en soltar la voz de alarma y advertir al Concello; ahora, su alternativa pasa por ubicarse en el futuro Polígono do Transporte, aunque para ello deberán esperar porque la urbanización de este suelo no comenzará antes de final de este año. La Xunta convocará el concurso de reserva de parcelas en el que se valorará el carácter estratégico de los proyectos, su relevancia y la necesidad perentoria de terrenos para desarrollar su actividad: son cuestiones tan evidentes en los casos de Urovesa y Castrosúa que ya tienen garantizada esa reserva, según un acuerdo reciente con el Instituto Galego da Vivenda e Solo. Otro caso Espina, compañía líder en Galicia en la fabricación de infraestructura hidráulica, ha tenido que trasladar producción fuera de Santiago de Compostela por falta de suelo empresarial. El Concello sostiene que la resolucón de los problemas de espacio de Espina también pasa porque la firma se ubique en el futuro Polígono do Transporte.