El convenio urbanístico entre Fenosa y el Ayuntamiento implica la cesión a la Administración municipal de la vieja nave industrial modernista de la compañía y del edificio de oficinas que hace esquina con la actual calle Presidente Salvador Allende, donde están los servicios de Recaudación del Ayuntamiento. Parte de este último inmueble ya lo ocupa el Concello desde hace años, primero en alquiler y ahora por cesión temporal. La definitiva, y de la totalidad del edificio, llegará cuando se apruebe el proyecto para la propiedad de Fenosa en este ámbito. El Ayuntamiento ya esperaba que este proceso estuviese resuelto en el 2002. De hecho, en el presupuesto de ese año asignaba 180.300 euros para iniciar la adaptación de dicho edificio a las necesidades de su administración. En cuanto a la antigua nave industrial, será la sede de la fundación municipal Ánxel Casal y el Concello no ha decidido todavía cómo adaptará el edificio. Existe ya un proyecto realizado por el Aula de Rehabilitación del Consorcio, pero su apuesta por hacer visible el lucernario de la nave desde la planta baja no convence de todo a las autoridades locales. Y no porque no les guste esa solución, sino porque resta espacio. Con esa propuesta, sólo la primera planta podrá ser completa. La segunda y la tercera deberían dejar hueco para que el lucernario sera visible, con lo que un edificio que podría tener 900 metros cuadrados se quedaría con sólo 600. El gobierno municipal dice que esa es una cuestión que hay que valorar. Se descarta igualmente que se abra un lateral a modo de pórtico de esta nave para el paso peatonal, dado que en la zona habrá una plaza pública.