Los compostelanos podrán conocer directamente el nuevo documento dentro de unos meses, cuando se exponga al público para la presentación de alegaciones. El alcalde no espera menos de mil. Será en el verano. Antes los ciudadanos sabrán de él, pero por las opiniones de los representantes políticos, que empezarán a debatir el documento cuando lo hayan revisado los técnicos municipales. Estos tendrán que ver si el documento se ajusta a la ley y a lo contratado por la Administración local. Una vez concluida esa fase se remitirá a la Xunta, que en el plazo de tres meses habrá de informar si se ajusta o no a la ley. En ese momento comenzará también del político en el Ayuntamiento sobre la ordenación y los objetivos propuestos. El proceso en conjunto es largo y el nuevo plan no se aprobará definitivamente antes del 2006.