Análisis | La doble fila inutiliza buena parte de la red viaria La práctica insolidaria más generalizada agota la paciencia y los recursos de todos
07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Concello busca en la tecnología la manera de acabar con la excusa de una buena parte de conductores insolidarios -cualquiera, llegado el caso- cuando justifican una parada en doble fila con el socorrido: «Es un segundito». El segundito es uno de los principales problemas de tráfico en las ciudades, que agota la paciencia del ciudadano y los recursos de los ayuntamientos. Al segundito de los de la doble fila se unen los «momentitos» de quienes anteponen la necesidad particular al bien común para ocupar las zonas de carga y descarga, los aparcamientos de minusválidos, las aceras, los pasos de peatones, las paradas de autobús e, incluso, los jardines. La puesta en marcha inminente del moderno vehículo sancionador, ya conocido como coche fantástico por su capacidad para colocar más de una multa por minuto, se convierte ahora en el enemigo de la inmensa tropa de segunditeros, momentiteros y doblefilistas varios que campan por Santiago. El propio alcalde no cree que el coche fantástico vaya a hacer «milagros», pero está convencido de que ayudará. En Oviedo hay buenas experiencias al respecto. No son pocas las calles en las que el colesterol de la doble fila es endémico. Ésta es una radiografía rápida de las vías del centro que presentan más problemas: Amor Ruibal: Entrando por el Paxonal, doble fila constante. Uno de los carriles de acceso al centro queda inutilizado buena parte del día. San Pedro de Mezonzo: La remodelación realizada para la construcción del párking de A Rosa eliminó el problema en el primer tramo. Pero es una de las zonas más afectadas por la doble fila en el segundo (zona de Peleteiro) y en el tercero (frente a las casas de Ramírez). Tan habituales son los coches en segunda línea que cuesta imaginarse la calle sin ellos. Santiago de Chile: Una de las peores, con coches en doble fila desde el principio hasta el final. Pequeño comercio, oficinas bancarias y, sobre todo, locales de hostelería están en el origen del famoso momentito. Lo mismo ocurre en todas las vías perpendiculares a ésta y en su entorno. Ramón Cabanillas y Fernando III: Problema constante, tan habitual que no es raro que alguien que quiere aparcar mal le pregunte si sale a uno que ya está en doble fila. Hórreo: Permanente, desde el número 41 hasta el cruce con Gómez Ulla. En esta vía se ocupan constantemente la parada del autobús y la carga y descarga. En sentido de bajada, es habitual que se aparque en la primera parte del carril, que queda inutilizado. Gómez Ulla y calles interiores: A las horas punta, cuesta incluso encontrar hueco para circular. Furgones y turismos en doble fila son constantes. Montero Ríos: El primer tramo, desde la intersección con Rapa da Folla hasta el cruce con Rosalía de Castro. Doutor Teixeiro: problema de primer orden que afecta mucho al transporte urbano. Xeneral Pardiñas: La reforma eliminó la doble fila en casi toda la calle, pero no en el último tramo, que desemboca en Carreira do Conde. Santiago de Guayaquil y República do Salvador: La línea doble de aparcamiento es permanente. Invasión continua de las zonas de carga y descarga y las paradas. Alfredo Brañas: Su remodelación eliminó completamente la existencia de la doble fila. Claro que hay quien utiliza la acera entrando a través de los vados o para en el medio mismo de la calle. República Arxentina: Segunda línea desde el cruce con Santiago de Chile hasta la intersección con Fernando III. A cualquier hora.