Rendidos ante la ñoñería

MARÍA GONZÁLEZ

SANTIAGO

A CADEIRA | O |

09 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

DICIEMBRE vuela en un suspiro. En pensar buenos propósitos de año nuevo. En regalar a los que queremos. En felicitar a todos, adornarlo todo, y comerlo casi todo. Es un mes de sentimientos encontrados. Mientras las vacaciones son alegres y el invierno es triste, diciembre es diferente, como aquel anuncio que mostraba los encantos de Spain. Quizás por eso mismo, por tratarse de vacaciones en invierno, de un final que nos recuerda a los que finalizaron una etapa, de lo que se va y se lleva a los que se fueron. En diciembre se ríe y se llora más, igual que las luces brillan con más fuerza y el frío es más intenso. Hay regalos amargos y sonrisas acompañadas de lágrimas en este extraño mes. Nadie cuestiona si le gustan o no las vacaciones, la Semana Santa o la fiesta de fin de curso. Pero hay tantos a los que le apena la Navidad, que la palabra fiesta puede que no sea la más adecuada para estas fechas. Qué bien ha conseguido El Corte Inglés, las películas de Santa Claus y las costumbres horteras que los sentimientos estén a flor de piel en estos días. James Stewart y su cursi historia de amor, Edu felicitando la Navidad, una postal con cariño y caemos como moscas. ¡Somos así!