La nueva ejecutiva de Compostela denuncia el retraso de la Xunta para implantar el servicio Los socialistas culpan al PP de olvidarse durante años de la seguridad ciudadana
26 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?a nueva comisión ejecutiva de la comarca compostelana se estrenó ayer en la arena política con la propuesta de constitución de un consorcio para gestionar el plan de transporte comarcal. La sugerencia fue presentada por Francisco Candela, presidente del comité comarcal y responsable de Infraestructuras en la Diputación de a Coruña. La puesta en marcha de un consorcio, en el que los concellos incluidos en el plan de transporte ceden sus competencia en la materia, al igual que la Xunta, es, a juicio de los socialistas, la mejor de las opciones para garantizar un buen servicio público. En estos momentos, los concellos que forman parte del plan del transporte (que incluye a la comarca política de Santiago y al municipio de Oroso) están a la espera de ser convocados por la Xunta a una reunión en la que se deberá decidir el modelo de gestión que se quiere aplicar para este servicio. Uno de los reproches formulados ayer por los socialistas es que Industria «trata de impulsar un billete único sen coordinar o sistema de transporte», circunstancia que, a juicio del PSOE, «só é unha parte do proxecto de transporte comarcal». Carlos Fernández, alcalde de Ames y secretario de la ejecutiva socialista de su municipio, recordó que ante la tarzanza en definir el modelo de gestión del transporte comarcal resultará prácticamente imposible su puesta en marcha a principios del 2005, tal y como se planteó inicialmente. En este sentido, Fernández explicó que éste era un buen momento para cerrar el proyecto, ya que los municipios incluidos en el plan del transporte están trabajando en la planificación de sus presupuestos, por lo que resultaría conveniente saber la partida que deben incluir para sufragar el servicio. Por otra parte, la ejecutiva comarcal también analizó el problema de la seguridad ciudadana. Los socialistas confirmaron que el gobierno central ampliará en más de siete mil efectivos los cuerpos de seguridad y culparon al PP de no ampliar cuando gobernaban el número de agentes para atender la demanda de los ciudadanos.