SIN INTENCIÓN | O |
04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?N MEDICINA se insistió ayer en el enorme interés de prevenir los males cardiovasculares. Esta tarde, en la misma facultad, la prevención se abordará con un prisma más crítico en el congreso de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría, en una mesa de debate sobre el tratamiento anticoagulante pues, según los organizadores, hay profesionales que lo defienden y otros que valoran que provoca excesivas complicaciones que cuestionan sus beneficios. Las vacunas, por ejemplo, son otro asunto preventivo que levanta voces discrepantes. Las razones a favor para evitar males cardiovasculares parecen evidentes, con estudios contundentes al respecto. Pero, otras veces, apelar a la prevención contribuye a desviar hacia la responsabilidad personal la falta de actuación política; o favorecer intereses de multinacionales. La extensión del concepto a otros ámbitos, como en «guerra preventiva», crea situaciones muy complejas. Por eso, el diálogo entre especialistas y afectados, sin censura, como se anuncia esta tarde en Medicina, parece saludable para arrojar luz y evitar generalizaciones no siempre afortunadas. Prevenir cuando esté demostrado que es necesario. Cuando no, ahorrar medios y energías.