PINCELADA
22 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.CUANDO hace más o menos una década se elaboró el listado de adjudicatarios de viviendas sociales fueron muchos los que, aún reuniendo las condiciones para ser beneficiarios, se quedaron con la miel en la boca. Muchos de éstos siguen esperando la noticia de la construcción de nuevas viviendas públicas y otros muchos ya optaron por desterrarse a alguno de los municipios limítrofes para hacerse propietario de su morada. Estos últimos ya no podrán acceder a un piso social en Santiago, pero los primeros ahora tienen otra oportunidad. Una opción en la que tendrán que competir con las nuevas generaciones de jóvenes, que esperan poder acceder a una vivienda. Tampoco ahora habrá casa para todos (sólo hay 266 pisos), pero será una oportunidad para conocer las necesidades reales de vivienda social. Quizás así se incremente el 10% fijado para este tipo de vivienda en los suelos protegidos.