Ayer llegaron pedaleando un grupo de amigos cántabros y una familia belga
15 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Con amigos. El Club de Cicloturistas Peña Spring de Camargo (Cantabria) realiza cada año su particular vuelta ciclista. Comenzaron en el año 1993 haciendo el Camino Francés y ayer volvían a Compostela, aunque esta vez pedaleando desde su tierra, Camargo y siguiendo el Camino del Norte. En los años que van desde 1993 hasta éste, hicieron rutas tan variadas como la del Ebro, la del Pisuerga-Duero, Laredo-Yuste, la ruta de los Jándalos, Caravaca de la Cruz, Santander-Mediterráneo... Alberto Merino, el miembro del club más veterano, cuenta orgulloso a sus 70 años todas las aventuras que vivieron y comenta que son el único club en España que todos los años se lanza a hacer una ruta tan larga. Para Alberto, la experiencia de hacer el Camino es «extraordinaria. Disfrutas de la bicicleta, del deporte, de la cultura, de la convivencia con tus compañeros... Unes lo cultural lo social y hasta lo religioso», comenta Alberto. Ayer sus rostros no mostraban ni un atisbo de cansancio. «Conseguir llegar aquí es la victoria de una aventura más», aseguraban orgullosos. En familia. En bicicleta también llegaron Eric y Dorine con su hijo, Sam y la novia de éste, Nausikaä, aunque ellos son de un poco más lejos, de Bélgica. Salieron de Sevilla hace unos días, porque eligieron hacer la Vía de la Plata. En el año 1998, Eric y Dorine ya había peregrinado a Compostela con sus tres hijos, esa vez por el camino Francés. Este año querían venir a Compostela, porque era año santo, pero prefirieron la Vía de la Plata ya que querían algo más tranquilo, aunque resultó ser también más duro. Marchan felices por haber conocido «la cultura de ciudades distintas y la bonita naturaleza de la ruta», pero también cansados, porque en tres o cuatro pueblos por los que pasaron había feria y no pudieron dormir. «Aquí os gusta mucho la juerga», comentaba Dorine. Y los demás asienten.