Gibraltar es la meta. Resulta muy difícil encontrarse a alguien que haga el Camino por coincidencia pero a los noruegos Manuela y Tomás fue exactamente lo que les pasó. Partieron el 1 de junio de Cabo Norte (Noruega) con la intención de llegar en sus bicis a Gibraltar, pero de lo que no tenían conocimiento era de que a Santiago también se podía llegar peregrinando a través del Camino del Norte. «Pensábamos que la única ruta existente era la del Camino Francés», revela Tomás al tiempo que añade que su intención no era peregrinar a Compostela. Recorrieron 6.400 kilómetros en bicicleta y a partir de ahora seguirán a pie hasta Gibraltar. Aunque se declaran «peregrinos en tránsito», ayer por la mañana se sumaban a la cola de caminantes que desean obtener la compostela porque «ya que vinimos hasta aquí, es una pena que no nos la llevemos», comenta Manuela sonriente. Los italianos del Camino. Mickele y Claudio, de origen italiano, pisaron ayer la praza do Obradoiro tras partir de Roncesvalles montados en sus bicicletas el pasado 14 de agosto. Aunque confiesan que la experiencia resultó ser más dura de lo que esperaban-sobre todo subir la cuesta del Cebreiro-, la masiva afluencia de italianos en el Camino Francés lo compensó. Peregrinaron a Santiago por motivos culturales y su intención es quedarse dos o tres días en la ciudad ya que a Mickele le trae muy buenos recuerdos. «Conozco Compostela porque ya estuve aquí de Erasmus hace cinco años», comenta el italiano. Viaje accidentado. Francesco y Mickela forman parte de un grupo de escultistas italianos que llegaron ayer a Santiago tras salir el pasado 17 de agosto de Santo Domingo de la Calzada. A pesar de que en el trayecto hubo una baja, un monitor que se cayó de la bici y tuvo que ser trasladado al hospital, y de que uno de los escultistas coronó el Obradoiro con un vendaje en la cara por culpa también de una caída, califican su experiencia de muy buena y dicen haber cumplido el objetivo de su grupo denominado Clan Destino, o lo que es lo mismo, grupo con un destino determinado.