?n el Concello ya nadie se atreve a aventuar fechas sobre la entrada en vigor del nuevo PXOM, pero aun sin hacerlo en alta voz, el gobierno local sigue confiando en que sea realidad el próximo año. Antes habrá de alcanzarse un amplio acuerdo entre los grupos municipales, ya que la aprobación en el Concello exige mayoría absoluta. Pero el proceso también depende de la Xunta, ya que habrá de pronunciarse tanto tras la aprobación inicial en Raxoi como en la fase definitiva. El PXOM parte con una buena base, toda vez que el avance del plan, presentado a mediados de octubre del 2002, fue aprobado por consenso de los tres grupos políticos representados en el Pazo de Raxoi en el pleno del 27 de marzo del pasado año. No obstante, el avance únicamente marca las líneas generales y las directrices del planeamiento de la ciudad y la oposición municipal -entonces, como ahora, ejercida por el Partido Popular- ya ha señalado que será en la fase de negociación del documento definitivo donde tratará de reflejar sus ideas sobre el modelo de ciudad. Entre otros parámetros, el avance del PXOM establece reserva de suelo para casi 28.300 viviendas, de las que el 38% habrán de ser públicas. También prevé duplicar la superficie construida del municipio y consolida la expansión industrial de la zona norte de Santiago.