Crónica | Jóvenes de la diócesis culminaron ayer la ruta desde Fisterra
11 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Peregrinos, turistas y excursionistas convirtieron ayer de nuevo en un hervidero el entorno de la catedral, y en un paso por momentos impracticable la conexión entre San Francisco y Xoán XXIII. La proximidad de la festividad del Apóstol se está dejando notar en estos últimos fines de semana. Después de unos días con un tiempo muy inestable, el sol acompañó ayer a los cientos de visitantes que bien en peregrinación, en excursiones o por otros medios se han acercado a la ciudad para disfrutar de su patrimonio y ganar el jubileo. Las misas matinales del peregrino llenaron de nuevo la catedral, mientras numerosos curiosos que no hallaron sitio dentro aguardaron con paciencia en el exterior de Platerías, cuya puerta estaba abierta, para ver el balanceo del botafumeiro en el oficio del mediodía. Un oficio que entre los muchos asistentes tuvo uno de excepción: La reina Fabiola de Bélgica, quien ya ganara también el jubileo en el año santo de 1993. Las colas para entrar en la Puerta Santa fueron notorias de nuevo, mientras en Praterías los visitantes disfrutaban con el programa folclórico ofertado por el Concello. Pero el Obradoiro no acogió ayer sólo a peregrinos foráneos. El Camino atrae también a los más próximos. Un centenar de jóvenes de la diócesis compostelana culminaron la peregrinación a pie que iniciaron el lunes pasado desde Fisterra. Ellos ejercerán de voluntarios en la peregrinación europea que en agosto traerá a miles de jóvenes. Y ayer concluyeron también la ruta a caballo miembros de la directiva de la asociación cultural ecuestre La Garrocha, de Andújar (Jaén).