Cuarenta jóvenes practicaron la equitación como terapia

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PACO RODRÍGUEZ

El Club Hípico clausuró el curso destinado a personas discapacitadas El próximo año se ofertará un programa específico para personas invidentes

23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l Club Hípico de Santiago, en colaboración con la Asociación Gallega de Equitación Terapéutica El Caballo Acoge, clausuró ayer las actividades dirigidas al colectivo de niños y jóvenes discapacitados del Colegio de Sordos de Santiago y del centro de educación especial de A Barcia. La novedad de este año, el cuarto en que se desarrolla este programa, fue el deporte adaptado, que se unió a la oferta habitual de hipoterapia. En total se contó con la participación de quince niños sordos y treinta más con otras discapacidades, procedentes del centro de A Barcia o que asistieron a título individual. Con la jornada de ayer se pretendía mostrar a los familiares los avances logrados a lo largo de los diez meses de trabajo. Aunque algunos de los pequeños estaban especialmente nerviosos antes de las exhibiciones, las demostraciones a caballo consiguieron calmar los ánimos y demostrar la compenetración entre jinete y equino. Tanto los padres como los profesores se manifestaron satisfechos con los avances alcanzados por los alumnos. Para algunos éste fue su primer año en contacto con los caballos, pero son muchos los que vienen asistiendo a estas terapias desde que hace cuatro años se pusiera en marcha el primer programa de hipoterapia. Vencer miedos El balance del curso ha sido positivo para Milagros Brey, portavoz de El Caballo Acoge, quien considera que «los niños han conseguido vencer los miedos que tenían al principio y han logrado alcanzar retos que inicialmente les parecían imposibles». En la jornada de ayer demostraron las excelentes cualidades de los caballos como elemento para romper barreras a favor de la integración social de jóvenes con discapacidades psíquicas. Brey aseguró que el caballo está considerado «como el mejor terapeuta de la naturaleza, porque es capaz de percibir el estado de ánimo y responder a lo que quiere el jinete en cada momento». Si la novedad de este curso fue la actividad de deporte adaptado, dirigido a niños sordos, a partir de septiembre la asociación quiere poner en marcha un programa específico para personas invidentes. Para ello, Brey considera que es preciso disponer de ayudas de las instituciones, debido al alto coste de este tipo de terapias. En este sentido, la concejala de Servicios Sociais, Adelaida Negreira, se comprometió a estudiar la propuesta de cara al próximo curso.