Lluvia televisada

ANTÓN CANIDE

SANTIAGO

LA PUNTILLA | O |

22 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

POCAS COSAS tienen tanto tirón como una boda real, ni siquiera una indulgencia del apóstol. Ayer se pudo comprobar cuando las calles de Santiago se quedaron semivacías a partir de las once. Por no haber, no había ni turistas en el Obradoiro, ni peregrinos en la catedral. Y eso que esta vez la única lluvia que asomó en la ciudad fue la que se vio en las pantallas de televisión.