Tensiones desde el primer día

SANTIAGO

Análisis | Crónica de un desencuentro La falta de entendimiento del grupo de gobierno se puso de manifiesto a los dos meses y medio de la toma de posesión

29 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El primer encontronazo público entre los socios de gobierno de Arzúa se produjo cuando tan sólo habían transcurrido dos meses y medio de mandato. Fue el 29 de agosto cuando el grupo socialista presentó una moción relativa a la residencia de ancianos que la edil de Asuntos Sociales, María Luz Segade, justificó ante la necesidad de desbloquear «a situación de estancamento das negociacións entre o goberno municipal e a Fundación Araduca», primera entidad promotora del geriátrico. La propuesta prosperó por el apoyo del PP. Este primer roce, aunque no puso en peligro el pacto de gobierno, provocó el primer cruce de acusaciones, las mismas que hoy se repiten. El PSOE habla de que el BNG nunca lo consideró como parte integrante del gobierno. Los nacionalistas, en cambio, achacan el problema a la falta de iniciativas del PSdeG y a su política, más propia de un partido de la oposición. El segundo desencuentro llegó a finales de octubre, cuando los socialistas acusaron al grupo nacionalista de violar el pacto en materia de competencias. Desde el BNG negaron rontundamente que impidiesen a los munícipes del PSdeG gestionar con independencia sus áreas delegadas: Asuntos Sociales y Deportes, que dirigen, respectivamente, María Luz Segade y Juan Carlos Mato. Días después, ambos impedían la aprobación de diversas ordenzanzas municipales. Nacionalistas y socialistas arzuanos dejaron de actuar como grupo de gobierno en los plenos. La falta de diálogo interno era evidente. A esta causa vinculó el secretario provincial del PSdeG, Moises Rey, las diferencias los socios de gobierno. Rey intervino como mediador en la primera crisis del ejecutivo arzuano. La normalidad, al menos de cara a la galería, se mantuvo desde noviembre hasta marzo, cuando Juan Carlos Mato negoció con la responsable de Medio Ambiente del Concello de Santiago el traslado de los residuos de Arzúa al vertedero de Piñor. El regidor, Xaquín García, desconocedor de este encuentro, recriminó al edil socialista intervenir en un asunto ajeno a su área delegada, máxime cuando desde el PSdeG siempre se acusó a los nacionalistas de invadir competencias. La nuevauentro se escenificó el pasado martes durante el debate presupuestario.