El plan de peatonalización del centro de Melide dependerá de los vecinos

SANTIAGO

N. R. N.

La prohibición del paso de vehículos se aplicó hace un año en dos puntos concretos Continúan las obras para empedrar el suelo de las calles y las plazas del casco antiguo

19 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La peatonalización del casco antiguo de Melide no generará discrepancias polémicas entre el gobierno local y los vecinos residentes en este entorno del casco urbano. Es la única lectura posible de las palabras del regidor, Miguel Pampín (PP), al referirse a la continuidad de un plan que el ejecutivo popular inició hace poco más de un año, peatonalizando la céntrica plaza del Convento y los accesos de las calles General Franco y Calvo Sotelo. El acondicionamiento del firme de la conocida como zona de vinos, que culminó recientemente, apuntaba la posibilidad de cerrarla al tráfico rodado al igual que sucedió tras la reparación de la del Convento. Sin embargo, el alcalde melidense despejó cualquier duda al anunciar que el aparcado proyecto de peatonalización «se irá ejecutando en cada zona según la demanda social». Añadió que el equipo de gobierno «no tiene ningún inconveniente, siempre que haya iniciativa vecinal» por lo que, al derivar en los afectados la decisión de proseguir peatonalizando el casco histórico, no da lugar a la confrontación con los vecinos. Ayer mismo se iniciaron los trabajos para proceder al desmantelamiento del pavimento actual de la rúa da Moa.