El cronómetro | María del Carmen de la Cruz Pérez La sede social se inauguró hace nueve meses y ha venido a llenar el vacío existente en actividades dirigidas especialmente a la tercera edad
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?aría del Carmen de la Cruz Pérez, más conocida por Taté, llegó al centro sociocultural de A Trisca con la experiencia de su trabajo en el departamento de Cultura del Concello. Desde la dirección de A Trisca su pretensión era ser un lazo de unión entre todos los colectivos sociales y vecinales, que trabajan en el barrio desde hace mucho tiempo. - ¿Cuál es el público que se pretende captar? -El centro está abierto a todo el barrio, pero somos conscientes de que hay asociaciones que trabajan con los niños y jóvenes como Don Bosco y otras, como A Xuntanza, que se dirige más al colectivo de mediana edad. - Queda la tercera edad, que es numerosa en el barrio. -San Pedro no tiene una población envejecida, pero hay un grupo considerable de la tercera edad. Cuando se abrió el centro, lo vieron como una esperanza; como un lugar de encuentro y, poco a poco, están integrándose en el local. Vienen a leer el periódico, a jugar a las cartas e, incluso, participan en tertulias. - ¿Se esfumaron ya las reticencias iniciales hacia el centro del Concello? -Siempre se siente temor a lo desconocido, pero una vez aquí, quedó demostrado que el local de A Trisca venía a sumar nunca a restar. - ¿No puede ocurrir, que con tantas asociaciones se dupliquen propuestas? -El diálogo es fluido y el trabajo que se hace forma parte de un plan integral. Con colaboración se evitan duplicidades. -El local parecía poco funcional, ¿el uso ha confirmado este problema? -Es más funcional de lo que parecía; hacemos actividades adaptadas al espacio que hay. Talleres para quince o veinte personas y charlas para ochenta. Pero, hay más espacios, no somos únicos y, entonces, es suficiente.