Rego defiende ante los suyos un acuerdo que considera «equilibrado» y que garantiza solidez al Concello El portavoz nacionalista dice que aún quedan flecos, pero que no son obstáculo
12 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Socialistas y nacionalistas conformarán finalmente una coalición de gobierno en Santiago. Tras medio año de desencuentros, los antiguos socios darán por zanjado hoy el proceso de negociación abierto en diciembre y que concluirá con la incorporación al gobierno municipal de los cuatro concejales del BNG. La asamblea local de la formación frentista ratificaba ayer el acuerdo alcanzado entre los dos grupos municipales, una asamblea en la que Néstor Rego defendió la coalición como la mejor opción (frente al papel opositor) para mantener el contacto social con la ciudadanía y demostrar la capacidad de gestión del Bloque con las miras puestas en la próxima contienda electoral en la arena municipal. Así lo sostuvo el portavoz municipal nacionalista frente a algunas de las voces que se alzaron contra el pacto desde el convencimiento de que finalmente sería el PSOE, desde una lectura electoral, el que se llevaría mayormente los réditos del gobierno coaligado. Finalmente, la asamblea respaldó con 29 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones un acuerdo «equilibrado», según declaró Rego al término de la reunión nacionalista, y que permitirá a ambas fuerzas políticas «xestionar con comodidade as súas áreas, con autonomía cada unha, pero con plena coordinación, sabendo que se trata dun goberno que ten que ter estabilidade no horizonte dos próximos tres anos e medio». Aunque no serán una dificultad para formalizar el pacto, el portavoz nacionalista sostiene que todavía quedan algunos «flecos» que cerrar con los socialistas y que la conclusión de las negociaciones con la entrada del Bloque en el gobierno son «unha demostración práctica de que o BNG é unha forza útil e necesaria para Galicia e para Santiago». Así «o demostrou xa», dice, en la anterior coalición en Raxoi.