Reportaje | La Alameda será punto de encuentro para los itinerarios pedagógicos Los departamentos de Medio Ambiente, Educación y Turismo se unieron para elaborar un programa educativo encaminado a conocer y proteger la naturaleza
02 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os niños suelen ser los mejores transmisores de buenas costumbres medioambientales y, por eso, el departamento de Educación del Concello les ofrece las herramientas necesarias para concienciarles primero a ellos en la necesidad de proteger el medio ambiente, con el fin de que ellos sirvan de emisores de este mensaje para sus mayores. El punto de encuentro fue una de las antiguas churrerías de la Alameda, transformada en centro de interpretación ambiental. El pequeño recinto servirá de base para un programa que pretende llevar hasta la Alameda a unos dos mil escolares. Esta nueva experiencia educativa cuenta con diversos talleres, sesiones de cuentacuentos y visitas guiadas por la Alameda, por el casco viejo o por el resto de los parques urbanos de la ciudad. La jornada de ayer, primer día del programa, se dedicó a conocer las riquezas ornitológicas del parque de la Alameda. Los 75 niños de diez y once años del colegio Compañía de María se implicaron directamente en la protección del hábitat de las especies que viven en este singular recinto. La implicación llegó hasta el punto de que los pequeños se esmeraron en la elaboración de varias cajas de madera, que servirán de nido para las aves. Estas cajas se colocarán no sólo en la Alameda, sino también en el Pedroso, Pico Sacro y en parques de la ciudad. La colocación de los nidos formará parte también de la propia actividad medioambiental. Una de las actividades más atractivas fue el paseo por la Alameda que poco o más bien nada tuvo que ver con el que puedan haber realizado en ocasiones anteriores. En este paseo los niños pudieron descubrir la rica vida ornitológica que anida cada año en el parque y hasta conocer los nombres e historias de algunos de los rincones más singulares de uno de los pulmones urbanos de la ciudad. Hubo tiempo también para escuchar cuentos medioambientales, que en la sesión de ayer estuvieron dedicados a las consecuencias de la marea negra y a la necesidad de proteger las especies en peligro de extinción, como el burro. La de ayer fue la primera jornada, pero el programa está abierto a todos los colegios de la ciudad. La oferta de visitas guiadas a la Alameda contó el curso pasado con más de dos mil niños, por lo que al haber ampliado el programa se espera un mayor interés por parte del profesorado compostelano.