La joven agredida dice que no le afectará el apoyo que recibió Ares

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Crónica | Toques, el día después La tranquilidad, al menos de puertas afuera, es la imagen que ofrece un municipio cuya historia reciente quedará ligada a la de su alcalde, condenado por abuso sexual imagen de su alcalde, condenado por agre

29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La tormenta que se vivió el pasado martes en el pleno convocado por el regidor de Toques, Jesús Ares (PP), para anunciar su permanencia en el cargo pese a la sentencia condenatoria que le imputa un delito de abusos sexuales sobre una joven del municipio, parece no haber perturbado la tranquilidad de los vecinos. Al menos de puertas hacia fuera. Ayer, en el núcleo de Souto, el más poblado de un ayuntamiento disperso en diez parroquias, no se percibía resaca alguna del huracán mediático que, un día antes, sobresaltaba a los lugareños. En el consistorio, los trabajadores, con Ares a la cabeza, volvían a ocupar sus puestos; todos menos el secretario municipal que, un día antes, asumía la lectura de un manifiesto que proclamaba en primera persona la inocencia del regidor. Ayer solicitó una baja médica. Los vecinos, inmersos en la rutina diaria, dejaban de nuevo la calle desierta. Las concentraciones vecinales como la de hace dos días ante las puertas de la casa consistorial son una imagen insólita en Toques. Y más cuando la masa de lugareños aguardan el inicio de una sesión plenaria. Nunca antes, hasta el pleno convocado por Jesús Ares para defenderse públicamente de los hechos que se le imputan, los toquenses habían dado señal alguna del interés que en ellos despierta la política municipal. Sin embargo, sus afines se sirvieron de todos los medios para imponer el argumento en el que se escuda el regidor para no desprenderse del bastón de mando: el apoyo popular, puesto en tela de juicio sólo por algunos toquenses que clamaron por su dimisión. En todo caso, lo sucedido anteayer en el salón de plenos del Concello de Toques da validez al testimonio de la joven que sufrió los abusos por los que ha sido condenado Jesús Ares. Sandra definió para este periódico al regidor como una persona intocable. Por ello, dice no haberle sorprendido la reacción vecinal en la tensa sesión que contribuyó a no retirar del escaparate mediático al municipio de Toques. La indignación que provocaba en la joven el pensar que no eran pocos los vecinos que dudaban de su palabra parece haberse diluido tras el «espectáculo vergonzoso» protagonizado por los incondicionales del alcalde. «É millor que xente así estea con él», dice la joven, que hace unos días confesaba sentirse condenada por algunos vecinos. Sandra asegura que el respaldo público a su agresor «non me afectará para nada». Su voz recobra fuerza cuando cuenta las muestras de solidaridad que dice haber recibido a título personal de la gente de su edad. Sandra estudia en el instituto de secundaria de Melide. Ayer asistió a clase como otro día cualquiera a sabiendas de que su presencia en el centro no pasaría desapercibida. Siempre reconoció que el centro nunca nadie le había hecho sentir incómoda; pero ayer dijo haber percibido un apoyo especial y generalizado entre sus compañeros «non só de clase, de todo o instituto».