SALGUEIRIÑOS
17 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EL NIVEL DE recaudación tributaria es mayor que en el pasado año, gracias a los mecanismos puestos en marcha por la hacienda local. En el caso del Impuesto de Bienes Inmuebles resulta notorio, ya que se trata del impuesto más suntuoso que tiene entre manos el Concello. Menos mal que al Estado no se le ha ocurrido jugar a los bolos con él como hizo con el IAE. Lo más apreciable de la ampliación del universo de «paganos» es que evita el penoso trance de ver a los cumplidores rascarse aún más el bolsillo por mor de las subidas fiscales. No es lo mismo que pague el setenta por ciento, como en tiempos, que el noventa por ciento. Y, por tanto, nos alegramos de que Facenda esté siendo incisiva a la hora de traer más cotizantes efectivos, y no ornamentales, a la escena económica. Por lo demás, el horizonte del IBI se presenta halagüeño con esas moles residenciales que van a recibir el ramo.