Diferencias entre el PSOE y el BNG bloquean el proyecto de O Espiño

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PACO RODRÍGUEZ

Los nacionalistas respaldan la recalificación de la finca pero ponen reparos al proyecto Sin un acuerdo entre ambos partidos, la iniciativa, a la que el PP se opone, quedará paralizada

14 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras casi dos años de tramitación, el proyecto urbanístico de O Espiño ha quedado bloqueado mientras socialistas y nacionalistas no salven sus diferencias sobre la intervención programada en este espacio en el que está prevista la construcción de una residencia geriátrica privada. Pese a disponer de los informes preceptivos de la Xunta para aprobar la modificación del planeamiento que afecta a esta finca vecina a la residencia oficial del presidente gallego, el proyecto está paralizado desde finales de octubre, cuando el gobierno renunció a someterlo a aprobación plenaria al carecer del respaldo suficiente para darle el visto bueno definitivo. Precisa mayoría absoluta y los peros de sus antiguos socios del BNG, que apoyaron la recalificación inicial y el convenio urbanístico con la promotora de la iniciativa, impiden de momento su tramitación. Y cualquier posibilidad de entendimiento pasa por el Bloque, pues el PP se opone radicalmente a esta iniciativa. Cesiones al Ayuntamiento Los nacionalistas mantienen su respaldo a la recalificación de la finca por el beneficio público que supone la cesión al Concello de 19.000 metros cuadrados de zona verde y de la casona rehabilitada, hoy en ruinas, que hay en esta propiedad. Pero no aceptan plenamente el proyecto arquitectónico. Aparte de oponerse a la construcción de una pista que conduce a un pequeño aparcamiento público dentro del recinto, tampoco son partidarios, dicen, de la construcción en forma de muralla de la residencia geriátrica. Entienden que de esta forma el parque tendrá aspecto de privado y proponen que el aparcamiento se construya en la entrada y que se abra un acceso peatonal por el Carme. Los socialistas, sin embargo, refieren que el parque público tendrá accesos peatonales suficientes por Galeras, la Vaquería y Monte Pío sin tener que abrir otro con una barrera arquitectónica para salvar el desnivel. «Pero non houbo xeito de convencer ó BNG de que isto é así e que o acceso ó aparcamento é unha condición da Xunta», dice el edil de Urbanismo, Luis Toxo, quien sostiene que al BNG «non lle parecía mal o proxecto cando estaba no goberno». Estudio técnico Toxo no es partidario de alterar la estructura del diseño formulado por el francés Jean Nouvel «porque rompería a unidade do proxecto». Pero el BNG está pendiente de que el gobierno estudie sus consideraciones. El alcalde asumía a finales de octubre que se vería la posibilidad de encaje hasta donde fuese admisible técnicamente, pero el portavoz del Bloque, Néstor Rego, afirma que «ata onde sei non se avanzou nada. Só nos dixeron que estaban os técnicos mirando modificacións, supoño que para atender as nosas reivindicacións». Mientra no haya acuerdo, esta iniciativa urbanística seguirá sobre la mesa. El gobierno defiende el interés público del proyecto por las cesiones que supondrá para la ciudad y de momento no lo da por paralizado, pero asume que así será si no logran el respaldo del BNG.