CON LUPA | O |
03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.HA PASADO aquí mismo, a pocos kilómetros de la capital de Galicia, y nadie ha movido un dedo. Fue noticia la semana pasada y lo vuelve a ser hoy. La chica que parió sola y desamparada en un cuarto de su casa de Brión está pasando por otro trance terrible, después de que ayer fuera detenida para dar explicaciones acerca de lo sucedido. Lo malo no es que la Guardia Civil haga su trabajo, que seguro que, en este caso, realizará con mucho tacto. Lo terrible es que nadie se haya preocupado de investigar las causas de que alguien decida ocultar su embarazo durante ocho meses por pánico. Desde aquí llamamos el otro día a varias puertas para saber en manos de quién y de qué manera ha quedado una muchacha que ha pasado, estoy seguro, por el trago más amargo de su vida. La respuesta que recibimos en el ayuntamiento de Brión y en distintos departamentos de la Xunta fue similar: sólo se interviene si hay denuncia. Y en este caso parece que nadie ha denunciado nada. No es suficiente una investigación judicial para saber de qué manera ha muerto un niño. Habrá que remover Roma con Santiago para aclarar lo que le ha ocurrido a su madre porque, a lo mejor, su vida aún tiene remedio.