Santiago reclamó romper el silencio para frenar los malos tratos sexistas
SANTIAGO
Escasa presencia ciudadana en los actos impulsados por instituciones y colectivos sociales El conflicto de la Casa de Acollida salió a relucir en la declaración oficial del Ayuntamiento
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Ayuntamiento de Santiago condenó ayer a través de una declaración institucional cualquier tipo de la violencia sexista y abogó por adoptar medidas para proteger a las mujeres y para tratar de erradicar esta lacra social. Y lo hizo ante una decena de personas que secundaron la convocatoria municipal para concentrarse en la praza do Obradoiro. La movilización estuvo presidida por el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, y contó con la presencia de buena parte de los miembros de la Corporación. La concejala de la Mujer, Adelaida Negreira, fue la encargada de leer la declaración aprobada con motivo de la celebración del Día Internacional de la no Violencia contra las Mujeres, en la que señala que la no violencia tiene que ver con la necesidad de lograr el pleno reconociminto de los derechos humanos de las mujeres y que, para ello, hay que buscar estrategias para terminar con problemas estructurales que propician los malos tratos, ya sean físicos o psíquicos. Asimismo, la declaración institucional apunta que, pese a las reformas legislativas y las acciones contra la violencia doméstica, siguen siendo «numerosas» las conductas que ponen en peligro diariamente la vida y la integridad de muchas mujeres. Ante esta situación, se insta a la opinión pública a «romper con el silencio» y condenar «la crueldad que, de modo cotidiano, sufren muchas mujeres por sus maridos o compañeros». Protestas en el Obradoiro Al término de la lectura, un grupo de sindicalistas y trabajadoras de la Casa de Acollida se sumaron a la concentración portando pancartas en contra de la actitud que mantiene el Gobierno ante el conflicto laboral que las enfrenta con Clece, empresa concesionaria del servicio. Paula Ríos, representante de la Marcha Mundial das Mulleres, afirmó que las declaraciones institucionales «quedan muy bonitas», pero quieren que el Concello «se siente y escuche sus propuestas» para que la casa funcione de forma adecuada y sirva para la promoción de la igualdad y para ayudar a las víctimas.