Trece asociados utilizan desde este mes la zona residencial, una de las principales aspiraciones de la entidad Santiago era una de las pocas ciudades sin residencias para este colectivo
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?iez varones y tres mujeres con discapacidad psíquica empezaron a utilizar este mes las viviendas de San Marcos, una de las principales aspiraciones de Aspas desde 1995, cuando empezó a construir sus nuevas instalaciones. La zona residencial está dividida en tres módulos, con capacidad para 26 personas, en régimen de compartir habitaciones dobles y otras dependencias. Se soluciona así una carencia de Santiago, que no tenía esta oferta residencial, como ya hay en otras localidades del país. Las viviendas diferencian según el sexo de sus usuarios y de momento no hay ninguna pareja. Una situación que se prevé cambiará, cuando comiencen a independizarse estas personas y puedan plantearse la vida familiar, afirma Javier García, gerente de Aspas. Será el final de un largo proceso y, para conseguirlo, es prioritario que logren antes la independencia económica, situación que han conseguido muy pocos hijos de los asociados hasta ahora. Sexualidad De momento, la asociación, promovida por los padres de personas con discapacidad psíquica e intelectual, ofrece formación a profesionales, voluntariado y a padres sobre la sexualidad de sus principales beneficiarios, pero pocos ven aún posible como algo próximo que la vivan plenamente. Para construir las viviendas otorgaron ayudas el Concello, la Diputación, Xunta, Fundación ONCE, entidades bancarias y otros patrocinadores privados. El 24 de septiembre Aspas firmó un convenio con la Consellería de Asuntos Sociais para garantizar el mantenimiento de estas viviendas y que puedan utilizarse inicialmente de lunes a viernes. Con este documento vencieron el último obstáculo para ponerlas en funcionamiento y finalizan un proceso que comenzó en el año 2000, cuando empezaron a construirse. Acabarlas fue el resultado de numerosos acuerdos para las diferentes fases. La visita de estas dependencias será uno de los atractivos de la segunda convivencia familiar, que organizan el día 6, y para la que se han apuntado ya 150 personas, entre asociados, profesionales y colaboradores. También expondrán esa jornada los materiales que producen en su centro ocupacional.