CRÓNICAS URBANAS
11 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EL GOBIERNO local se ha puesto las gafas de cerca para ejercer porque su situación de minoría le impide mirar más allá del próximo enfrentamiento con la oposición. Al margen de determinadas concejalías que casi funcionan solas, el equipo de Sánchez Bugallo -y él personalmente- ha entrado en un dinámica peligrosa de solventar los problemas de volea, como van llegando, y de esa actitud sólo puede salir una acción política pobretona, sin altura, a trancas y barrancas. Solventado el asunto de la basura, que ya olía, al alcalde le toca ahora torear con los presupuestos del Concello, y una vez más se obsesionará con este asunto hasta que se salga con la suya. Pero será a costa de un tremendo esfuerzo por dialogar con el PP y el BNG, que le harán perder un hermoso tiempo para gobernar, que es para lo que en realidad le pagamos. A este ritmo, igual le obligan a negociar también la Cabalgata de Reyes.