Reportaje | Hoy hace 365 días que estalló el escándalo del Bio-Bac Los vecinos de Santiso mantienen una intensa campaña para exigir la reincorporación de su médico, Juan Freire, apartado de la profesión por su relación con el caso
24 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Tal día como hoy, retrocediendo un año en el calendario, el «escándalo» perturbaba la tranquilidad en medio de la que acostumbran a vivir los vecinos de Santiso. La denominada Operación Brujo, desarrollada por la Guardia Civil en diversos puntos del territorio español, rescataba del anonimato y situaba en el punto de mira a este municipio coruñés de menos de 2.300 habitantes. Juan Freire Sande era el único médico gallego detenido por su presunta participación en la red de comercialización del fármaco ilegal Bio-Bac. La noticia se sintió entre los santiasenses como el estallido de un artefacto explosivo. El facultativo era de todos conocido; ejercía en los dos centros de salud del municipio, ubicados en las dos parroquias más pobladas, la de Visantoña y Arcediago. Hasta el 25 de octubre del pasado año, Juan Freire sumaba veintitrés años al servicio de sus pacientes, que, de forma inesperada y casi seguro inconsciente, agradecieron al facultativo su trabajo alzándose en la más sonora y contundente de las defensas. La detención de Freire, apartado de sus funciones desde entonces, levantó un huracán de voces entre los vecinos de Santiso que, lejos de permanecer impasibles, se unieron en una plataforma desde la que reivindicaron la reincorporación de Freire amparándose en su presunción de inocencia. Los santiasenes se hicieron escuchar en numerosas concentraciones que se sucedieron a lo largo de este año y con las que lograron, en cierta medida, llamar la atención de las autoridades sanitarias gallegas. La directora del Sergas en la provincia de A Coruña, María Silva Costoya, conoció de primera mano las protestas de los pacientes de Freire. Días después del encuentro con varios representantes vecinales, el pasado febrero, Sanidad ordenó la suspensión provisional del expediente disciplinario abierto en contra del facultativo. Esta resolución sumó el primer punto a favor que se marcaron los vecinos de Santiso desde el inicio de su intensa campaña reivindicativa que los condujo, incluso, a interrumpir su rutina diaria y a encerrarse día y noche en la iglesia parroquial de Visantoña para manifestar su disconformidad con la retirada de servicio de Freire Sande. El encierro en la ermita resultó ser el acto de protesta con más proyección al cruzarse con las voces de auxilio más aclamadas en el último año ante los oídos sordos de la ministra de Sanidad, Ana Pator: la legalización del Bio-Bac. Visantoña se convirtió en el domicilio provisional de los gallegos afectados por la incautación del fármaco, que se desplazaron a Santiso procedentes de localidades de toda la comunidad. Un mes de clausura voluntaria, de abril a mayo. Encierros, concentraciones, escritos dirigidos a Manuel Fraga... ninguna de las múltiples actuaciones emprendidas hasta ahora por los miembros de la plataforma en apoyo a Juan Freire concluyeron con la reincorporación del facultativo a los consultorios de Santiso. Después de un año, el caso Bio-Bac continúa en manos del juzgado de instrucción número 2 de San Lorenzo de El Escorial. Hasta esta localidad se desplazarán en los próximos días los pacientes de Freire para exigir que se cumpla la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, que obliga a tramitar por vía ordinaria y con carácter urgente el expediente. La resolución judicial decidirá si Juan Freire continúa o no cumpliendo años como médico de cabecera de Santiso.