El BNG observa que Bugallo se decanta por el PP para apoyar su gestión

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Dice que la mediación de Rodríguez para hablar con Madrid evidencia la incapacidad del alcalde Asume que el proceso negociador con los socialistas está ya cerrado

07 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El BNG cuestionó ayer nuevamente la capacidad del alcalde para defender los intereses de la ciudad en Madrid al «delegar, como parece», en Dositeo Rodríguez la negociación con Fomento para tratar de desbloquear los proyectos del ministerio en Santiago. Según el Bloque, esta actitud no sólo supone un reconocimiento público por parte de Bugallo de su incapacidad como gestor ante el Gobierno central, sino que «parece que con ela se perpetúa certa forma de caciquismo, baseada en que unha administración pública atende demandas e necesidades dunha cidade en función de quen as formule, en función de se quen as solicita forma parte do propio partido e polo tanto é amigo». Para el portavoz nacionalista, Néstor Rego, es «sorprendente» que Bugallo se «preste a este xogo» cuando las necesidades de las ciudades deben atenderse con criterios de equidad y justicia social. Y en el caso de Santiago, sostiene que esas necesidades son tan evidentes como «clamorosamente esquecidas» por el Gobierno en sus presupuestos para el 2004. Por otra parte, el BNG entiende que Bugallo está definiendo ya con qué partido contará para afrontar su situación minoritaria en la corporación. Para Rego «non parece casualidade» el apoyo que el PP le ha dado en las últimas semanas en temas como la gestión de la Escola de Música, la venta del aprovechamiento urbanístico en Castrón Douro, sus «coincidencias» sobre la gestión de residuos o mismo esa «delegación» para negociar con Fomento. Aunque dice que será el tiempo el que aclare si es así, entiende que éstos son «indicios de por onde poden ir as cousas e de a quen tal vez se escolle como parceiro nesta nova xeira municipal». Sostiene que así lo está precibiendo parte de la ciudadanía y que de confirmarse «entrataría en flagrante contradicción» con su programa electoral y con el «respaldo que en boa parte ten ese proxecto dun electorado progresista». Rego asume que es evidente que el proceso que abrieron en junio el BNG y el PSOE para intentar reeditar un acuerdo de coalición está cerrado, «aínda que non porque nós queiramos pechalo», aunque ello no quiere decir que no se pueda reabrir en algún momento, sostiene.