?ajo esta dialéctica de vértigo Matarile comienza sus ensayos sobre la nada. «El guión del espectáculo yo lo configuro al final. Se va elaborando en el proceso de ensayos. Antes lo único que hago es dar consignas de esencias o bocetos». Así resume Ana Vallés su método de trabajo, sólo preocupada «porque no haya un material teatral previo escrito sino que surja del escenario». Esta es la razón, según ella, «por la que la primera etapa de trabajo, toda a base de improvisaciones, es muy dura y muy caótica». Implica la búsqueda de material y, consiguientemente, un gran esfuerzo por parte de los actores. Sólo ideas En esta fase no hay personajes prefigurados ni un armazón al que agarrarse, tan sólo las ideas que en esta nueva pieza de Matarile giran en torno al juego entre realidad y ficción, que, aclara Ana, «tiene un paralelismo en el teatro y nuestra manera de trabajar en cuanto a ser actores actuantes o personajes o personas; y en cuanto a no saber cual es el límite de la realidad o de lo que es ficción». Los actores habituales de Matarile, más la actriz argentina Marina Wainer y el gallego Sergio Zerraeta, conforman el elenco. Como es habitual en las obras de la compañía, Acto seguido , tendrá como apoyo los textos narrativos del escritor leonés Javier Martínez Alejandre. El montaje cuenta con una pequeña subvención del Instituto Galego de Artes Escénicas e Musicais.