?e momento, la tensión entre los antiguos socios de gobierno se ha vivido más a través de los medios de comunicación que en los plenos municipales, donde los socialistas han encontrado luz verde a sus propuestas. En los casi cien días de gobierno ya han saltado chispas en varias ocasiones y todo apunta que el BNG, lejos de regresar al curso político con ánimo conciliador, apretará el acelerador en su papel de oposición. De hecho, Rego ya ha anunciado su intención de revisar a fondo la ejecución de los presupuestos de este año porque no entiende que a estas alturas el Concello no pueda asumir hasta el próximo ejercicio ninguna obra en los centros socioculturales o en los colegios. El BNG pedirá al gobierno que comprometa un plan de inversiones a largo plazo para evitar estas situaciones. Además, los nacionalistas no dan por cerrado el asunto urbanístico en el que se vieron implicados la Empresa Municipal de Vivenda e Solo y una promotora privada, una cuestión que generó importantes reproches entre Rego y Bugallo antes de las vacaciones veraniegas.