Crónica | Finaliza en la Audiencia el proceso más largo del año Acusación y defensa trataron de desacreditar mútuamente a sus testigos; para el fiscal la agresión fue clara y merece castigo; para el abogado, no se ha probado nada
18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Visto para sentencia. Terminó después de cinco sesiones el juicio contra los seis vecinos de O Eixo acusados de lesiones, atentado y de desórdenes, a raíz de los incidentes ocurridos el 14 de julio de 1998. Fue la de ayer una jornada de informes finales. El fiscal retiró la acusación de lesiones para dos de los acusados, Roberto Mallo y Jaime Beiroa, aunque mantuvo los otros cargos. El ministerio público, representado por el fiscal Lojo Aller, señaló que la actuación de la fuerza pública el día de la protesta «fue irreprochable», calificó la agresión sufrida por el policía Luis Gómez de «brutal» y «totalmente desproporcionada» y destacó que los supuestos autores «se ensañaron» con la víctima. La alocución del fiscal motivó la protesta de un vecino que asistía como público, y que fue desalojado de la sala por su presidente. Organizados Según el fiscal, el ataque de aquel 14 de julio fue «organizado». Hizo una mención especial a la conducta de los acusados José Moreira y Jesús Montoiro, especialmente de este último, de quien destacó «la agresividad puesta de manifiesto por los testigos». También orientó su argumentación el ministerio público a desacreditar, uno por uno, los testimonios de la defensa. Por la acusación particular, el abogado José López pidió la condena de todos los acusados por considerar que existe prueba de cargo «más que suficiente». Reprochó la «perversidad» de los supuestos agresores y criticó el hecho de que los vecinos no atendiesen a los policías heridos. También dejó caer la posibilidad de que algunas de las personas que testificaron en el proceso hubieran intervenido en los hechos. Las coartadas El letrado dedicó buena parte de su tiempo a intentar desmontar, una a una, las coartadas de los seis acusados. El otro abogado de la acusación particular, Jesús Eiriz, calificó de «muy graves» unos hechos que, a su entender «merecen una respuesta contundente por parte de la sala». Por la defensa, Evaristo Nogueira explicó que sus clientes se negaron a llegar a una conformidad con una respuesta contundente: «Porque tenemos la conciencia tranquila», a la vez que, señaló, sus representados le expresaron que sentían las lesiones del agente. También denunció el letrado el hecho de que, pese a la gravedad de la supuesta agresión, no se hubiesen practicado detenciones en el mismo día y enumeró una serie de presuntas irregularidades, tanto en la investigación del caso como en la identificación y detención de los acusados. En este sentido, calificó de «kafkiano» el arresto de José Moreira y denunció que en las ruedas de reconocimiento intervinieron al menos diez miembros de la policía. Evaristo Nogueira incidió en las numerosas contradicciones en las que, a su juicio, incurrieron los testigos de la acusación. «Hubo una avalancha de personas, lo que pasó después no ha quedado en modo alguno acreditado», concluyó.