De guante blanco

NACHO MIRÁS FOLE

SANTIAGO

CON LUPA | O |

17 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PREFIERO los cacos que van de frente. Me quedo antes con el famoso Roque, el chaval de Castiñeiro de Lobo que es un crack en el arte de manejar la recortada y puentear coches, que con personajes que se forran riéndose de los demás. Los tres chilenos, sin ir más lejos; el tipo que montó A.C. Bank, por ejemplo; el ladrón del peluquín, otro que tal baila. Los chilenos de marras se burlan de la buena fe de la gente, te manchan con un poco de «ketchup» y después se ofrecen a limpiarte. Y con la mancha desaparecen los cuartos que acabas de sacar en el banco. El de A.C. Bank se montó un chiringuito a todo trapo, prometió el oro y el moro y su castillo de naipes se derrumbó dejando bajo los escombros un cementerio de estafados, promesas incumplidas y mentiras de esas que duelen. El ladrón del peluquín comía todos los días con un gran reserva. Roque, por lo menos, no engaña a nadie. Es un caco violento y peligroso, pero va de frente. Y aunque roba, no vive mucho mejor que cualquier asqueroso. Lo ves venir. Sin embargo, estos listillos con buena presencia, personajes de guante blanco, viven como Dios a base de creerse que son superiores. Ellos son los verdaderos delincuentes; Roque es un fruto podrido de la sociedad.