La corporación acordó nombrar tenientes de alcalde a Manuel Cajaraville, Antonio Castroagudín, Manuel Mata y Juan Aller, y a propuesta de los nacionalistas se acordó constituir una Comisión da Muller. Además, la aprobación del reglamento orgánico quedó sobre la mesa. El alcalde, Armando Blanco, indicó que la decisión respondía «a posibilidade de estudiar mellor o regulamento», algo que no convenció del todo a los socialistas que se apresuraron en indicar que «está ben, pero non podemos esperar a Navidade». La periodicidad de las sesiones fue otro de los puntos calientes. Mientras los populares, apoyados por el independiente Manuel Parajó, proponían que fuera el último viernes de cada mes a la diez de la mañana, BNG y PSOE dejaron ver que las ocho de la tarde era una hora más propicia para que el público pueda asistir. A la espera de dar el visto bueno al reglamento orgánico, los plenos quedaron instaurados a las diez de la mañana.