«Aquí se vive muy bien, por eso me duele que la gente se queje»

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO

SANTIAGO

Femenino y singular | Inés María Bobadilla Díaz La inmigración tiene varias caras. Y una es de felicidad. Como la de esta mujer

21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?uizás Inés no es la muestra más representativa de los problemas que asolan a la inmigración: condiciones laborales deplorables, explotación, paro, necesidades. Pero ella encarna el modelo de cómo debieran vivir todas las personas que llegan de fuera. Nacida y criada en La Habana, esta mujer de 40 años es la cara feliz de la inmigración: trabajo estable y una plena integración social. Que sirva como ejemplo. -Por un pacto con el Apóstol Santiago. -¿Y cuándo lo firmó? -Hace seis años. En 1997, vine aquí y me enamoré de esta ciudad. -¿Y dicho y hecho? -Bueno, la verdad es que he llegado con una oferta de trabajo. Estoy empleada en las oficinas de Casa Román. Tengo un puesto estable y de calidad. -¿Nunca se ha sentido discriminada? -En la vida. La gente de Compostela y de Galicia es muy solidaria. -¿Y a qué cree que se debe eso? -Pues porque ésta es una comunidad que siempre ha asimilado con buena cara a la gente que por una u otra razón ha tenido que marcharse. Quizás porque los gallegos, hace ya muchos años, también tuvieron que salir al extranjero. -¿Qué opina del resto de compañeros que son inmigrantes y tienen problemas? -Les brindo todo mi apoyo y todo mi corazón. Ojalá todos puedan integrarse en la sociedad y tener buenos trabajos. Esa es la línea. -Últimamente, con mucha frecuencia, se asocia la inmigración a la delincuencia... -Me parece una aberración. Aquí hay gente que comete delitos y es del propio país. Lo que ocurre es que lo que hacen los de fuera se multiplica. Y, además, funcionan mucho los tópicos. -¿Cuáles? -Si un grupo de seis colombianos, por poner un ejemplo, comete un delito, pues ya parece que toda la comunidad son delincuentes. Eso me parece muy injusto. -Usted asegura que se ha adaptado perfectamente. ¿Pero qué tiene que ver esto con Cuba? -Nada. Por eso me he aclimatado mejor. Estos días estoy protestando por el calor que hace. A mí me gusta la lluvia. ¿Y sabes por qué? -No. -Pues porque siempre he soñado con vivir las cuatro estaciones: otoño, invierno, primavera y verano. En Cuba el clima es igual durante todo el año. Además, con la cuestión de la adaptación hay muchos tópicos. En el lugar de destino, si uno quiere, siempre se encuentran nexos, puntos en común. -¿Por qué no se fue a Miami? -El inglés se me da fatal. Y aparte no tengo interés en Estados Unidos. -¿Qué opina de Fidel? -De política prefiero no hablar. -¿Qué es lo que más gracia le ha hecho de Galicia? -La palabra carallo. Es simpatiquísima. -¿Cuáles son los aspectos que más destacaría de esta comunidad? -La calidad de vida. Aquí se vive muy bien: por eso me duele que la gente se queje. También destacaría el cocido. Es algo sublime. Grandioso. -Pero no todo el mundo puede acceder a lo mismo... -Ya, pero en Galicia y en España hay algo que no se aprecia y que no sucede en todo el mundo. Aquí hay mercados para distintos tipos de poder adquisitivo. ¿Por ejemplo? Las tiendas de ropa cara y el mercadillo. Eso hace que la gente no se sienta excluída, que acceda a las cosas. Aquí se combina la economía de mercado con el sector público, la educación y la sanidad. Por eso se ve un buen nivel medio de vida. -¿Sabe que usted es una inmigrante privilegiada? -Pues a lo mejor sí. Pero hay otros países del mundo donde los que llegan de fuera viven todavía mucho peor. Por eso estoy tan agradecida a todos los gallegos. Son un pueblo muy solidario.