Los reproches de Néstor Rego

La Voz

SANTIAGO

Ni Bugallo ni Rego daban por cerrado ayer el proceso, aunque sí veían muy difícil un acuerdo para hoy. Ambos esperan un cambio de actitud del contrario, aunque indicaron también que sus últimas propuestas son ya ajustadas, y coinciden en que más adelante el escenario ya sería otro. Bugallo admite que en la negociación «xurdiron problemas por todas partes», pero que el realmente de peso es la autonomía que reclama el BNG. Los nacionalistas dicen que para ellos son tan importantes las cuestiones programáticas como el reparto de responsabilidades, e incluso apuntan a otras áreas de gestión diferentes a las que asumieron hasta ahora. Si finalmente no hay acuerdo, Bugallo se enfrentará a un gobierno en minoría en el que deberá negociar puntualmente con la corporación. El socialista asumía ayer que ésa es una posibilidad, aunque sigue abierto a retomar unas negociaciones que según el BNG estancó el PSOE. Mientras Bugallo reconocía el esfuerzo y dedicación de ambas formaciones en el proceso negociador, Rego reprochaba al PSOE una actitud ralentizadora y poco favorable para intentar un acuerdo antes de hoy con el fin deliberado de que «se visualice que quen goberna en Santiago é o PSOE». Pero no fue el único reproche. Aparte de indicar que los nacionalistas tuvieron «moitísimas dificultades» para trabajar en estos cuatro años, y que eso es lo que quieren evitar ahora, Rego dijo también que no hubo posibilidad en las negociaciones de establecer compromisos programáticos concretos en cuestiones fundamentales con presupuesto y plazo, porque «o PSOE non quixo entrar por aí».