La Justicia viaja en Seiscientos

| NACHO MIRÁS FOLE|

SANTIAGO

A VECES comprendo a los que deciden tomarse la Justicia por su mano cansados de un sistema lento, tedioso y burocrático que desespera como ir de Santiago a Pamplona en un Seiscientos. En pleno año 2003, los funcionarios que trabajan en los juzgados de Fontiñas están descubriendo, ¡oh maravilla! ese aparato tan moderno: el ordenador. Esa máquina que ya es más popular en las casas que el exprimidor pero que, por dejadeces y desinterés, no se había generalizado en la Administración de Justicia. El hombre fue a la luna en 1969, hace más de treinta años. La agenda de cualquier teléfono móvil tiene más potencial informático que las viejas terminales alfanuméricas que todavía arrancan, casi a manivela, en los palacios de Jusiticia. El lunes, día de San Prudencio, se ponen en marcha los juicios rápidos. A ver si esta vez es cierto que la Justicia se acerca al justiciable, por lo menos en el tiempo.