Los cacos apuntan hacia el extrarradio

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SANDRA ALONSO / PACO RODRÍGUEZ

27 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?os vecinos de zonas limítrofes con Santiago de Compostela, como pueden ser Teo, Ames, Brión o Padrón, no se sienten seguros. Los delitos han crecido en estas áreas que cada vez ganan más población pero que no ven aumentados, en la misma proporción, servicios esenciales como pueden ser la seguridad. El grito de alarma llega sobre todo desde Teo. Las asociaciones vecinales de Cacheiras, Luou, Os Tilos, Rarís, Carballal, Vilar de Calo, Solláns, A Torre, Vaamonde y Calo han hecho llegar a la Guardia Civil un escrito en el que ponen en dedo en la llaga y piden soluciones. Los representantes vecinales, que se reunieron el sábado en Galanas, se refieren literalmente a «asalto a vivendas, mesmo cos propietarios dentro; agresión física en damanda de cartos e de xoias; inmobilización de persoas, maniatándoas e abandonándoas á intemperie».Ante esta situación, quieren poner en conocimiento de todos los habitantes de estos lugares los hechos y hacer llegar a las autoridades «estes serios problemas, para que tomen as medidas oportunas encamiñadas a sú solución, empezando por dotar dunha presencia policial real ó Concello».Entre Ames, Brión y Teo, apenas sumaban 29.000 habitantes desde 1991. Pero la expansión urbanística de estos municipios, una explosión demográfica sin precedentes, hace que sobrepasen ya los 40.000. Los delincuentes, que van allá donde va la gente, parecen haber encontrado en estos espacios el objetivo perfecto: muchas viviendas y locales nuevos, susceptibles de ser robados, y pocas medidas de seguridad.Si se hace una simple división, el resultado no es nada tranquilizador: 40.000 personas entre 49 agentes que prestan servicio en los puestos de la Guardia Cviil en Santiago-Val do Dubra, Ames-Teo, Boqueixón-Vedra y Brión sale a una media de un guardia por cada 816 habitantes. Pero esa cifra tampoco es real, porque de esos 49, en cada turno de servicio sólo se encuentran trabajando la mitad. Resultado: un guardia por cada 1.666 habiantes en cada turno de servicio.Otro factor en contra de la seguridad es lo alejados que están unos núcleos de otros, lo que dificulta seriamente la inmediatez de la atención cuando ocurre una emergencia.