Reventar lunas con coches o mazas es una modalidad en la que los daños superan al botín La policía cree que varias bandas organizadas están detrás de este tipo de delitos
11 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La delincuencia también está globalizada. La televisión es el mejor escaparte para ponerse al día en las últimas modalidades para dar golpes rápidos y sustanciosos y, así, técnicas importadas, poco gallegas, se han impuesto en el modo de hacer de los cacos. Un buen ejemplo es el alunizaje, que entró en España por el sur de Madrid y, en pocos años, se ha hecho habitual en la zona de Compostela. El último caso, sonoro y sonado, ocurría ayer mismo en una joyería de Xeneral Pardiñas. El procedimiento es sencillo: robas un coche, lo estampas contra un escaparate bien surtido, apañas todo lo que puedes y sales corriendo en el mismo coche. Los daños son cuantiosos, porque te cargas el coche, revientas la luna de la tienda y dejas en la huida un interminable papeleo para peritos y aseguradoras. El sistema se puede completar con mazas o piedras que se usan manualmente. A quienes optan por esta modalidad, la policía les llama astronautas. Esta tipología delictiva surgió en el sur de Madrid. A los grupos organizados de aluniceros se les llama policialmente Goas. Muchos comenzaron sus carreras al margen de la ley robando coches para presumir ante sus vecinos y después dieron el salto a golpes de mayor envergadura, alentados por peristas que compran mercancía. Joyerías, peleterías, bares, tiendas de teléfonos, establecimientos de ropa o cualquier otro lugar donde se vendan objetos de valor son los objetivos.