Compostela afronta un año, el 2003, que será clave para el futuro de la ciudad a medio y largo plazo. El Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), actualmente en tramitación su avance y que se prevé estará aprobado a finales año, y el Plan Estratégico marcarán los ejes de crecimiento y un desarrollo que se pretende equilibrado entre usos residenciales, empresariales, equipamientos y nuevas infraestructuras viarias.
30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Será el andamiaje para la expansión futura de la ciudad, un punto de partida al que se incorporarán con mucho retraso algunas intervenciones prioritarias en materia de viales. Hay casos en los que los «olvidos» de Fomento llegan a ser alarmantes, como la conexión del aeropuerto con la autovía de Lavacolla. Muchos de estos proyectos atravesarán un año de transición en el caso de que, como en el enlace de Lavacolla o la conexión Sar-Pontepedriña, den comienzo los trabajos, para los que Fomento ha destinado partidas económicas en sus presupuestos del 2003. Transición también, pero de cara a la reducción de plazos mediante un fuerte inyección económica, será la que experimente la construcción de la Cidade da Cultura, cuya conclusión está señalada para el 2005. Entre las realizaciones inmediatas hay objetivos más modestos, como la conclusión de la rotonda a dos niveles de Vidán, prevista para finales del primer trimestre, o de las primeras viviendas de promoción pública fruto de un convenio entre el Concello y la Xunta de hace diez años, ya que los trabajos en Volta do Castro, O Avío y Pontepereda están avanzados. También lo está la urbanización del polígono industrial de Amio, que concluirá en primavera promovido por Raxoi.