Un inmueble espacioso

La Voz

SANTIAGO

A La residencia de San Lázaro nació en extrañas circunstancias y sin un uso nada claro, aunque siempre se asoció a albergue y actividades juveniles. Su construcción costó 900.000 euros (150 millones de pesetas), y fue financiada por el Consorcio con la ayuda económica (300.000 euros) del Instituto Nacional de la Juventud. Una vez acabado, lo recibió el Consorcio sin conocer su futuro. Este organismo no tenía previsto gestionarlo. Las dimensiones del inmueble, cuya superficie mide 1.300 metros cuadrados, hacen que disponga de una notable capacidad de utilización. En el diseño se tuvo en cuenta el uso de alojamiento juvenil, con posibilidad de emplazar cerca de un centenar de camas. En realidad se había hecho una distribución de usos en sus diversas dependencias. Este aprovechamiento es una decisión que le corresponde ahora a la Consellería de Cultura en el caso (más que probable) de que ocupe las instalaciones.